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De la valenciana al subte B: cómo apañarse el día a día

El paso a paso para resolver los trámites cotidianos: alquiler, bancos, transporte, salud y más.

54 artículos · Actualizado mayo 2026

Llegué a Buenos Aires en febrero de 2020, justo cuando el mundo se empezaba a desmoronar. Venía de Valencia con dos maletas, unos ahorros que se evaporaban en pesos, y la ingenua creencia de que sacar el DNI sería algo parecido a hacerlo en España. Cuatro horas después, sentado en Migraciones con un número de turno que parecía de lotería, entendí que aquí las cosas funcionan distinto. Y no peor, pero sí a su manera.

Vivo en Villa Crespo desde entonces, entre la Avenida Corrientes y el subte B. Mi primer choque no fue el mate ni el voseo. Fue intentar alquilar un departamento sin entender qué era una garantía de propietario, intentar comprar un ventilador sin saber que aquí todo es 220V (bendita casualidad, nosotros también), y descubrir que nadie usa bizum porque existe MercadoPago, que es como si PayPal y WhatsApp tuvieran un hijo argentino muy eficiente.

En España teníamos a Renfe, aquí tenéis el subte, que cuesta lo que cuesta un chicle en Madrid y funciona mejor de lo que los porteños admiten. En España comprábamos en Mercadona o Día, aquí descubrirás que Coto, Carrefour y los chinos de barrio son tu nuevo ecosistema. Y el papelero. Dios, el papelero. En España firmabas un contrato con tu NIE y listo. Aquí necesitás el DNI para respirar, el CUIL para laburar, y el CUIT si te animás a facturar. Suena abrumador, pero no lo es. Solo requiere paciencia, un par de turnos online a las tres de la mañana, y saber a qué ventanilla ir.

Estas guías son lo que yo hubiera querido leer antes de pisar Ezeiza. Sin tono de manual del funcionario, sin venderte que todo es fácil, porque no siempre lo es. Pero con datos reales: cuánto cuesta una prepaga, cómo alquilar si no tenés garantía de nadie, por qué tu tarjeta española va a fallar en la SUBE, y por qué necesitás efectivo aunque vivamos en 2024. Si acabáis de llegar, respirad. Si lleváis un año, igual os servirá. Y si todavía estáis en Madrid pensándolo, leed esto antes de comprar el pasaje.

Empezad por aquí

Papeles esenciales: DNI, CUIL y CUIT

El primer trámite que haréis es el DNI argentino. No es obligatorio para turistas, pero sin él no alquilás, no abrís cuenta en la mayoría de bancos, y no firmás contratos de nada. El trámite se hace en Migraciones: sacás turno por la web (a veces hay que madrugar, los turnos vuelan), llevás pasaporte, certificado de residencia precaria o la visa correspondiente, y paciencia. La foto te la sacan allí. En unos días lo retirás o te lo mandan. No es instantáneo, pero tampoco es un calvario. El CUIL lo sacás en ANSES y lo necesitás para cualquier trabajo en relación de dependencia. Llevá pasaporte y el comprobante de tu DNI si ya lo tenés. Es gratis y suele ser más rápido. El CUIT es para quienes vamos a facturar como monotributistas. Lo gestionás en AFIP, con turno previo. Si venís a laburar remoto para España, esto os va a interesar porque acá el monotributo es barato y sencillo comparado con el autónomo español. Mi consejo: sacad el CUIL antes que el DNI si necesitáis empezar a trabajar ya. Y no dejéis los trámites para el último día, porque en Buenos Aires el último día siempre es feriado.

Alquilar en Buenos Aires sin perder la cabeza

El mercado inmobiliario porteño es otro mundo. En España alquilábamos con una fianza o un aval bancario y listo. Aquí piden garantía de propietario, que significa que alguien que tenga una propiedad en Argentina (no en España) se haga responsable de tus deudas. Si no tenés a nadie, no desesperéis. Existen las garantías de empresa, como la de Banco Ciudad o Provincia, que actúan como seguro de alquiler. Cuestan un porcentaje anual del contrato, pero son la salvación de muchos españoles. También existen inmobiliarias que aceptan seguros de caución, que son más flexibles. Los contratos suelen ser de dos años, con ajustes semestrales que se calculan por índices (hoy usan el IPC o el ICL, antes era el dólar y era un caos). El precio se paga en pesos, pero muchos dueños prefieren dólares en efectivo para la entrada. Fijaros bien si el departamento tiene expensas incluidas o no, porque en barrios como Palermo o Recoleta pueden ser carísimas. Villa Crespo, Caballito o Almagro suelen ser más accesibles. Revisad el estado de las instalaciones eléctricas porque muchos edificios antiguos tienen enchufes de dos patas y cableado de los años sesenta. Y si os ofrecen algo demasiado barato en Once o Constitución, id a verlo de día y con cuidado.

Bancos, efectivo y el reinado de MercadoPago

Abrí mi primera cuenta en Brubank desde el móvil antes de tener DNI, usando solo el pasaporte. Es un banco digital argentino que funciona bien para empezar. Luego abrí una cuenta en Banco Santander con el DNI ya en mano. La cuestión es esta: en Argentina necesitás efectivo. Sí, en pleno 2024. Los taxis no siempre aceptan QR, los kioscos de la vuelta prefieren billetes, y las propinas se dan en metálico. Pero el sistema digital avanzó una barbaridad. MercadoPago es la herramienta que usáis para todo: pagar en supermercados, cargar la SUBE, mandar plata a amigos, pagar servicios. Es como si Bizum, PayPal y la app de tu banco se fusionaran. Bajad la app desde el primer día. Para transferencias entre cuentas argentinas es instantáneo y gratis. Si traéis euros, no los cambiéis en el aeropuerto. Usad cuevas o casas de cambio en la city, o arreglad con conocidos. La brecha entre dólar oficial y blue (o MEP, o CCL) es un tema de todos los días. Lo que ganéis en pesos perderá valor si no lo movéis rápido a dólares o no lo gastáis. Mi rutina: cobro, convierto una parte a dólares MEP vía Brubank, y el resto lo uso en pesos para el día a día. Y siempre llevo billetes de mil en el bolsillo. Son los únicos que realmente valen algo.

Prepaga médica y el sistema de salud

En España teníamos la seguridad social y, si queríais, un seguro privado. Aquí el sistema es mixto. Existe el sistema público, que es gratuito y te atiende en hospitales de gestión pública, pero las prepagas dominan el acceso a especialistas y cirugías programadas sin esperas. Las principales son OSDE, Swiss Medical, Galeno y Medicus. Yo estoy en OSDE porque me dieron buena cobertura desde el inicio y tienen centros médicos propios por toda la ciudad. Los planes se miden en cantidad de personas y copagos. Un plan para una sola persona puede costar entre cien mil y doscientos mil pesos mensuales, dependiendo de la prepaga y el nivel. Parece caro, pero comparado con un seguro privado en España, la relación calidad-precio es buenísima. Con la prepaga podés conseguir turno con un cardiólogo en dos días. Los españoles que llegamos acá solemos flipar con eso. El trámite es sencillo: elegís el plan, firmás, y te dan una credencial. Muchas empresas lo incluyen en el sueldo, así que negociadlo en la entrevista. Si no tenés obra social ni prepaga, igual podés ir a hospitales públicos. Son decentes, pero las esperas son largas. Mi recomendación: no lleguéis sin prepaga. La primera vez que te enfermes en pleno verano porteño, lo agradecerás.

SUBE, movilidad y comprar electrodomésticos

La SUBE es la tarjeta de transporte y, de paso, una de las identidades digitales que más usáis en Buenos Aires. La compráis en un kiosco (cuesta muy poco, unos mil pesos) y la cargáis con efectivo o mediante la app de MercadoPago. Funciona en subte, colectivo y tren. El subte tiene seis líneas, es baratísimo comparado con Madrid o Barcelona, y es la forma más rápida de moverse en hora pico. Los colectivos son omnipresentes, baratos, y recorren cada rincón. Descargad la app Cuando Llega para saber cuánto falta para que pase tu bondi. Sobre electrodomésticos: Argentina usa 220V, así que vuestro secador, portátil y cargador de móvil funcionarán perfectos. Lo que no funcionará son aparatos de 110V, como algunos traídos de Estados Unidos o Japón. No hace falta adaptador de voltaje, solo de enchufe si es de tres patas. Los edificios antiguos de Buenos Aires tienen enchufes de dos patas redondas, los más modernos usan el tipo Schuko como en España. Comprad un par de adaptadores en Once o en cualquier ferretería. Si necesitáis comprar un aire acondicionado o una heladera, Coto, Garbarino y Frávega son las grandes cadenas. Comparad precios, porque las cuotas sin interés son trampas disfrazadas. A veces pagar en efectivo os ahorra un diez o quince por ciento. Y no os olvidéis del ventilador de pie. En verano, es tan esencial como el mate.

Lo que ojalá nos hubieran contado antes

Sacad el CUIL antes que el DNI si necesitáis laburar

Muchos españoles se obsesionan con el DNI y dejan el CUIL para después. Error. El CUIL lo sacáis en ANSES en minutos, solo con el pasaporte, y os permite empezar a trabajar en blanco de inmediato. El DNI es importante, pero el CUIL es el que vuestro empleador va a pedir el primer día. Yo empecé a laburar con el CUIL provisional y no tuve ningún problema.

La garantía de propietario tiene alternativas reales

No caigáis en la desesperación si no conocéis a nadie con propiedad acá. Las garantías bancarias de Banco Ciudad o Provincia cuestan entre el tres y el cinco por ciento del valor del contrato anual, y las aceptan la mayoría de inmobiliarias serias. También existen garantías con seguro de caución, más caras pero más flexibles. Preguntad en varias inmobiliarias antes de rendiros.

Todo lo que hay sobre guías prácticas