Parrillas: lo que vais a oír y lo que de verdad funciona
Las parrillas turísticas (Don Julio, La Cabrera, La Brigada) son excelentes y carísimas. Si tenéis a vuestros padres de visita y queréis llevarles a una parrilla 'icónica', funciona. Pero no son donde come un argentino los domingos. Para una experiencia más auténtica os recomiendo los bodegones de barrio: Lo de Jesús (Gurruchaga 1406), El Preferido de Palermo (Loyola), Don Carlos junto a la Bombonera, La Posta de Reconquista en San Telmo. Coméis por 12-18 USD por persona con vino incluido y la atención es de barrio, no de turista.
La diferencia argentina vs española en la parrilla: aquí el corte importa más que la marinada. Un bife de chorizo (entrecot grueso), una entraña, un vacío. La carne se cocina al punto justo, sin marinadas previas, con sal gruesa apenas. Si pedís 'bien cocido' os dejan un cinturón de cuero seco. Si pedís 'jugoso' os dan algo entre rare y medium-rare. La salsa chimichurri se sirve aparte, no se vierte. Y el postre por defecto es flan con dulce de leche y crema.


