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Guías Prácticas9 minActualizado 2026-10-01

Una oficina para la filial argentina de una empresa española: qué decidir antes de alquilar

Antes de alquilar una oficina para una sucursal o filial en Argentina conviene decidir la forma jurídica y la sede. Qué dice la ley y qué pide el registro.

Una oficina para la filial argentina de una empresa española: qué decidir antes de alquilar

Antes de alquilar una oficina para la filial argentina de una empresa española, decidid dos cosas: qué forma jurídica va a tener la presencia en Argentina y qué dirección vais a fijar como sede. La oficina viene después, porque la forma jurídica determina qué papeles pide el registro y la sede determina qué tipo de espacio os sirve. En el lenguaje corriente se dice «filial» para todo, pero la ley argentina distingue entre una sucursal de la sociedad española y una sociedad local de la que la española es socia, y esa diferencia manda sobre lo demás. Cuando tengáis claro qué necesitáis, podéis ver oficinas amobladas en alquiler en PlataStar como primer paso razonable para un equipo pequeño.

Sucursal o sociedad propia: la pregunta que viene antes

La Ley General de Sociedades (19.550) trata en los artículos 118 a 124 a las sociedades constituidas en el extranjero. El artículo 118 dice que se rigen por las leyes del lugar de constitución en cuanto a su existencia y forma, que pueden realizar actos aislados y estar en juicio en Argentina sin más, y que para ejercer de forma habitual los actos comprendidos en su objeto, establecer sucursal, asiento o cualquier otra representación permanente, deben acreditar su existencia, fijar un domicilio en el país con la publicación e inscripción que la ley exige, y justificar la decisión de crear la representación designando a la persona a su cargo. Si es una sucursal, se determina además el capital asignado cuando corresponda por leyes especiales.

El artículo 123 contempla otro camino: que la sociedad extranjera participe en la constitución de una sociedad local, para lo cual debe acreditar que se constituyó conforme a las leyes de su país e inscribir su contrato social, sus reformas y la documentación de sus representantes. Y el artículo 124 añade una advertencia que conviene leer despacio: una sociedad constituida en el extranjero cuya sede esté en Argentina, o cuyo principal objeto vaya a cumplirse aquí, se considera sociedad local a efectos de las formalidades de constitución o reforma y del control de su funcionamiento. En la página del trámite, la Inspección General de Justicia pide además acreditar que la actividad económicamente significativa de la sociedad se encuentra fuera de Argentina, un detalle que pesa si lo que vais a hacer aquí es casi todo el negocio.

La elección entre una cosa y otra no se resuelve con una regla general. Depende de qué actividad vayáis a realizar, de cuánto personal tendréis, de la responsabilidad que queráis que asuma cada sociedad y de la fiscalidad en los dos países. Esa conversación es para un abogado argentino y vuestro asesor en España, preferiblemente juntos. Lo útil de este artículo es saber qué preguntas llevar.

Lo que la ley pide a una sucursal

Cumplir el artículo 118 significa algo más que alquilar un despacho. La sucursal debe llevar contabilidad separada en Argentina y someterse al control que corresponda al tipo de sociedad (artículo 120). El representante que designe la casa matriz contrae las mismas responsabilidades que la ley prevé para los administradores (artículo 121), de modo que la persona que aceptéis para el cargo tiene que saber qué asume. Y el emplazamiento en juicio puede cumplirse en la persona del representante (artículo 122).

Si la persona designada vais a ser vosotros, leed con calma el escrito de aceptación del cargo y preguntad qué responsabilidad supone en cada caso. Una cosa es ser empleado de la matriz que dirige la oficina local y otra firmar como representante legal con las responsabilidades de un administrador.

La sede: el dato que decide si basta un coworking

La página de la Inspección General de Justicia sobre la inscripción de sociedades extranjeras que abren sucursal, para la Ciudad de Buenos Aires, indica que la resolución de la casa matriz debe designar al representante legal y fijar la sede en la jurisdicción, o autorizar al representante para fijarla. El dictamen de precalificación del profesional que firma consigna esa sede social y el modo en que se fijó.

De ahí sale la pregunta práctica: ¿qué dirección os aceptan como sede? Un despacho con contrato de alquiler a nombre de la sociedad no ofrece dudas. Un puesto de coworking o un servicio de domicilio comercial es otra cosa, y que el registro lo acepte depende de lo que pida en ese momento. No lo deis por hecho: preguntad al profesional que va a firmar el dictamen qué prueba de uso de la dirección espera ver y pedid al coworking, por escrito, qué uso de su dirección permite. Si necesitáis ayuda para elegir entre un puesto, un despacho amueblado y una oficina propia, hay una guía de coworking en Buenos Aires con horario de España con las preguntas para un espacio compartido, y el directorio de coworking de PlataStar sirve para empezar a comparar.

Desde España, los papeles viajan con apostilla

La documentación que sale de España tiene su propio calendario. Según la página de la Inspección General de Justicia, la inscripción de una sucursal pide un certificado de vigencia de la sociedad extendido por la autoridad registral de origen y legalizado, con una antigüedad máxima de seis meses, el acta constitutiva, el estatuto y sus reformas en copia certificada notarialmente y legalizada, y la resolución de la casa matriz. La documentación en idioma nacional se presenta con copias simples y protocolares; la que está en idioma extranjero necesita traducción de un traductor público matriculado. Si algún documento de vuestra sociedad está en catalán, gallego o euskera, preguntad al profesional si exigen traducción.

El registro cambió sus reglas en 2026. La Resolución General 4/2026 de la IGJ, que el propio Gobierno presenta como una simplificación, admite documentación del exterior en formato digital impreso y debidamente apostillada, acepta el texto ordenado actualizado del estatuto certificado por el registro de origen y permite presentar a la vez la inscripción de la sociedad extranjera y la constitución de la sociedad local en la que participa. La misma página de trámites avisa de que su guía se está actualizando, de modo que lo que leáis aquí o en cualquier otra web sirve de mapa, no de lista cerrada: pedid al profesional la lista vigente antes de ordenar documentos en España.

Fuera de la Ciudad de Buenos Aires, cada provincia tiene su propio registro. Si vais a abrir la sucursal en otra jurisdicción, empezad por averiguar qué registro corresponde y con qué requisitos.

Cuándo pasar de un puesto flexible a una oficina propia

Si el registro acepta la dirección de un espacio flexible, os ahorra una obra y un contrato largo mientras la inscripción avanza. Cuando el equipo crezca o necesitéis una dirección fija para clientes, la oficina propia se alquila con las reglas generales de las locaciones del Código Civil y Comercial. El plazo es el que pacten las partes y, si no se fija, el artículo 1198 vigente aplica tres años a los destinos que no son vivienda. La moneda y la actualización del alquiler son libres (artículo 1199) y el inquilino puede resolver en cualquier momento pagando el 10 % del alquiler que falte (artículo 1221). Los detalles de esos artículos, de la cesión y de las obras están en la guía sobre alquilar un local en Argentina; valen también para una oficina.

Para decidir cuánto espacio necesitáis, la calculadora de superficie de PlataStar os da una primera idea según el número de personas, y la calculadora del coste total de ocupación os sirve para comparar alquiler, gastos y servicios entre varias oficinas. Entre las zonas con oferta, PlataStar tiene páginas propias para oficinas en Catalinas, Microcentro, Puerto Madero y Palermo. Si os atrae Puerto Madero, tenéis la guía del barrio para españoles en Puerto Madero.

Quién va a vivir aquí

La oficina es una parte pequeña del traslado. Si algún miembro del equipo viene de España, necesita permiso para residir y trabajar: la guía de residencia temporaria explica los caminos, y la de CUIL con pasaporte español cubre el número que piden para casi todo. Si alguien va a dirigir la sucursal siendo residente fiscal en España, hablad también con vuestro asesor en España del convenio de doble imposición y de cómo cotiza esa persona.

Si no encontráis una oficina que encaje con el equipo, dejad un requerimiento con los puestos y el barrio que necesitáis. Cada caso es diferente: un abogado argentino que conozca el registro donde vais a inscribir la sucursal debería revisar vuestra lista de documentos antes de que dejéis dinero a cuenta de un alquiler.

Preguntas Frecuentes

¿Puede una empresa española operar en Argentina sin abrir una sucursal?

Para actos aislados y para estar en juicio, sí, según el artículo 118 de la Ley 19.550. Para ejercer de forma habitual los actos de su objeto, o establecer una sucursal o representación permanente, debe inscribirse en el registro correspondiente.

¿Qué diferencia hay entre una sucursal y una sociedad local?

La sucursal es la misma sociedad española actuando en Argentina, con representante y contabilidad separada. La sociedad local es una persona jurídica nueva de la que la española es socia (artículo 123). Elegir entre ambas es una decisión que debe tomar un abogado argentino junto con vuestro asesor.

¿Sirve una oficina de coworking como sede de la sucursal?

Depende de lo que acepte el registro en el momento de la inscripción. Preguntad al profesional que firmará el dictamen y pedid al coworking, por escrito, qué uso de la dirección permite.

¿Hay que traducir los documentos de la sociedad española?

Según la página del trámite de la IGJ, la documentación en idioma nacional se presenta sin traducción, y la que está en idioma extranjero necesita traductor público matriculado. Si algún documento está en catalán, gallego o euskera, preguntad al profesional si exigen traducción.

¿Qué responsabilidad asume el representante de la sucursal?

El artículo 121 de la Ley 19.550 dice que el representante de una sociedad constituida en el extranjero contrae las mismas responsabilidades que la ley prevé para los administradores. Hablad con un abogado antes de aceptar el cargo.

¿Cuánto tarda en inscribirse una sucursal?

No hay un plazo que podamos garantizar: depende del registro, de la documentación y de las observaciones que haga. Preguntad al profesional por el calendario real antes de fijar una fecha de apertura.

Fuentes y Enlaces

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